Por fin de vuelta a lo mío… Han pasado dos semanas desde el último
post, verdad.
…Y ya sabemos quien fui el culpable – las elecciones, pero
estamos de nuevo con nuestros proyectos en marcha y la vida sigue sus cauces. Lo
importante es, como muchos dicen, no perder el norte y centrarnos en lo nuestro
y no agobiarnos, ni tampoco morirnos en el intento…
Y bien, aquí estamos disfrutando cada centímetro de
alfombra, pero el calor aprieta y te obliga a darte un poquito de prisa. Aunque, yo, voy a mi ritmo de siempre para que no se me escape ningún detallito o mejor
dicho ningún tesoro – me gusta dedicar bastante tiempo a esto. Os aseguro que
es un trabajito bastante entretenido, pero súper interesante, divertido y muy
gratificante.
Estoy loquita, verdad, pero mirad lo que me ha tocado hoy –
esto es como una lotería – nunca sabes lo que te vas encontrar.
Mirad que mini macetero de hierro fundido – es pequeñín,
pero matón, pesa – pesa. Me gusta la forma que tiene y aparte por dentro esta
esmaltado, por si interesa meterle alguna planta. Una antigüedad que no tiene
precio y llama la atención este donde este.
Y cuando me pareció que ya había visto todo y que podía
marcharme tranquilamente de pronto salen estas dos cositas precios –
un cesto de mimbre y un candelabro de metal pequeño.
Al ver el cesto me traslade rápidamente a aquellos tiempos añorados - tiempos cuando íbamos a casa de mi abuela para pasar un tiempo con ella ayudándola a recoger la
uva. Tiempos que dejan huella en la vida de cualquiera y aun más al lado de tus
seres queridos.
Y el candelabro, pues me gusto por su simplicidad y la
patina antigua que tiene – se nota bien que tiene años y más que yo… Un
detallito simple, pequeño, pero resultante para muchos estilos – una pieza
genial.
Y todo esto muy - muy, pero que muy barato. Estos precios no
se encuentran en ninguna tienda. Y lo mejor de todo que te traes a casa un
cachito de historia, de pasado…
Buen día
KOKOA
No hay comentarios:
Publicar un comentario