Bueno, seguimos con el bueno tiempo y nosotros con nuestra
caminata de todos los domingos. Es un placer caminar por la mañana tempranito y
llegar justo a tiempo cuando se esta haciendo el mayor despliegue de las
alfombres llenas de tesoros.
Es emocionante y bastante curioso ir estudiando puesto por puesto. Te paras, miras, estudias bien la
pieza que te interesa y mentalmente te imaginas donde te podría encajar y por
ultimo si te convence el precio – pues te la llevas, verdad.
Y hoy por fin he encontrado un precioso reloj de mesa en
cobre de un diseño vintage de la marca Rondis, hecho en Inglaterra. Siempre me decía
que tuviera paciencia, porque algún día aparecería esta pieza tan buscada por
mí y aquí esta. Es un reloj antiguo de cuerda en muy buen estado y funciona y
lo mejor - que va exacto en hora. Solo que el tic-tac suena bastante fuerte; quizá
sea algo normal en estos relojes de época. Lo llevare para que lo vea un
especialista, aunque no me molesta mucho.
Esta semana estuve unos días repasando la decoración de mis
dormitorios. Miraba si acaso faltaba algo - algo para que este sitio tan íntimo
de una persona sea aun más práctico y funcional, que corresponda a las
exigencias de cada individuo y que
facilite el día a día de cualquiera que lo habite. Y mira por donde - me di
cuenta de que en la habitación de los invitados faltaban colgadores para poder
dejar la ropa que te quitas y quizá vuelvas a ponértela. No tarde en mirar
varias paginas de Internet con todas las propuestas de esta temporada, pero
casi ninguna me satisfacía, salvo dos modelos de Zara Home. Solo que los
precios – impresionantes y no estaba yo por la labor de dejarme 30€ en tres
cosillas de nada.
Me dije otra vez – paciencia, que todo a su tiempo. Y hoy, casi
a la hora de salir, doy con estos dos colgadores de hierro y cristal de
colores, totalmente artesanales. El vendedor me contó de que los trajo de Perú y
que los hacia un buen amigo suyo. Impresionantes, verdad, y el precio increíble.
No me podía creer que me iba ahorrar un 90% del dinero que me habría gastado en
Zara Home.
¿Qué os parecen, un chollo, verdad?
Siempre he considerado que al lado de un sofá tiene que
haber por obligación un revistero, porque es donde uno suele sentarse para leer
y relajar la mente, digamos, desconectar de la rutina diaria y aparte ponerse
al día con todo lo que pasa en el mundo.
…Y eso era lo que le faltaba a mi sofá de la terraza; me
propuse buscarlo en el rastro, porque tenía que ser de mimbre, como el sofá, y
estas cosas en las tiendas están a millón. Tarde unos meses, pero ya lo tengo y casi gratis.
Cada día que pasa me doy cuenta de que los deseos se
cumplen, siendo rico o pobre…
Solamente recordad una cosa - la vida ofrece muuuchisimas oportunidades y
saber escoger la correcta es una virtud…
KOKOA
No hay comentarios:
Publicar un comentario