Pero que día más maravilloso; me contenta ver todo lleno. La gente no duda en salir en la calle para darse un paseo hasta el mercadillo. Y hoy
- como ningún domingo – lleno, lleno, lleno... Gente por acá, gente por allá, casi
imposible de avanzar. Pero no importa - esto inconscientemente te obliga a
profundizar un poco más allá donde te pares, por que muchas veces las cosas
pequeñas pasan desapercibidas – y no es bueno.
Estos pequeños detalles son un punto importante en una decoración
y sin ellos la belleza de una estancia
no seria la misma.
…Y bueno, yo, como de costumbre, tendré que traer algo – grande o pequeño da igual, lo importante que me guste y que me sea útil.
Y hoy tocan dos cuencos en barro, ornamentados a mano. Tienen
una medida justa para ponerlos en la mesa con unos frutos secos, no, ahora en
verano es cuando más se junta la familia, los amigos o los vecinos para charlar
tranquilamente, tomándo algo refrescante, así como un buen gin-tonic y, claro, a la sombra de una
preciosa terracita con una vista al mar de fondo, una verdadera delicia.
No sé si alguna vez había comentado, pero desde hace más de
un año estoy en busca y captura de lámparas y apliques antiguos. Me gustaría cambiarlos
todos, porque los que tengo ahora son como algo provisional hasta que encuentre
el adecuado para cada una de las habitaciones. Y por fin - mi primer aplique de
cristal, me gusta la forma que tiene y sobre todo estos puntitos que se sobre
salen, pero le falta el portatulipas que además es de rosca; a ver como lo
encuentro y espero que sea pronto.
Y otra vez, aquí esta, la loca de los tarritos; no me pude
resistir y mirad ya lo tengo lleno de café.
Ósea no es para coleccionarlo, sino para utilizarlo. Bonito y
barato.
Da gusto prepararte algo todos los días en la cocina, donde
todos los cacharros están comprados con tanto cariño y amor...
Buen día
KOKOA
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