Menos mal que después de tres días guapos de lluvia por fin
podemos salir de casa. Un día fresquito, pero bueno para andar y con buenas
sorpresas en el mercadillo.
Estas maletas tan chulas resaltan a primera vista. Me gustan
mucho y me parecen una buenísima decoración para cualquier rincón de nuestro hogar. Se puede apreciar bien el desgaste y el polvillo que llevan, aunque hará
falta algún que otro arreglillo.
Las maquinas de escribir antiguas son una debilidad mía y no me imagino decorar un despacho o un
rincón de estudio o una biblioteca sin estas maquinas.Cada una tiene su propio encanto, aunque tengan más de un siglo. Me parecen un detalle muy importante del que no se puede prescindir. Pero las que encuentro por aquí son más bien de
los años 50 – 60, nada mal, en cambio yo en este caso apuesto por unas más antiguas. Y precisamente hablo de las joyas de la casa Remington que datan del año 1885, un autentica obra de arte de los siglos pasados.
Quedara de lujo el cuarto de mi hijo con unas de estas ¿ verdad?
Y por fin, como no, mis pequeñas compras de hoy. Seré una
pesada con tantos botes de cristal, pero no puedo dejarlos de lado, me vuelven
loca. Mirad que forma más rara tienen.
A puntito de salir cuando entre una montaña de cosas encuentro
otro cestito de metal, una increíble oportunidad de completar así el juego de los dos anteriores,
sorprendente, no.
Divertíos
KOKOA


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