Después de un descanso, que siempre viene bien, otra vez es
domingo – domingo de mercadillo. Al salir de casa no dejo de pensar en las
cosas que me puedo encontrar hoy, tanto para ver como para llevar, porque seria
triste volver sin nada.
El ambiente esta animadillo y hay gente por todos lados,
casi no se puede pasar, como se nota que el domingo pasado no hubo mercadillo.
Pero yo sigo avanzando poco a poco hasta que al doblar a la izquierda me
encuentro con este pedazo lavabo vintage – un autentico tesoro de antaño y sin usar, listo para
montarlo. Una joya poco frecuente y encima a un precio increíble – 80€.
Fui
rescatado de un viejo trastero y en su propio embalaje, por eso esta impecable.
Me encanta, no me podía desprender de el.
Toda eufórica sigo mirando y disfrutando del buen día que
hace y sin dejar de pensar en el bonito lavabo, me tiene enamorada. Pero no
paran de aparecer cositas y cada una más bonita que la otra.
Esta copa grande
de hierro fundido es una buena candidata. La colocaría en la entrada, adornándola con
unas cuantas ramas de pino, unas lucecitas, tres – cuatro bolitas y ya tenemos
la puerta decorada para Navidad.
Cosas curiosas, verdad, pero yo busco algún que otro adorno navideño.Hacen falta unos cuantos detallitos para decorar el aparador del recibidor y – ala - aquí
los tengo, que suerte. Este año quiero una mezcla en dorado – plata, siendo el dorado el color predominante y con unos matices en bronce, tirando a marrón
oxidado.Y estas cestitas son
estupendas; creo que las voy a pintar de bronce.
Me volví a casa toda contenta, pensando en estas cositas sin
importancia, pero con un poder increíble de hacerte la vida más feliz cada día.
Feliz día a todos
KOKOA
No hay comentarios:
Publicar un comentario