Por fin otra vez domingo… Se hizo larga la espera, pero sé que
merece la pena; me lo paso increíblemente fantástico.
… Y aquí estamos - mirando y mirando para encontrar algo
especial, algo que te ponga contento o incluso que te haga feliz, no. Cuantas
veces has soñado con este algo especial, diferente y parecía que era una misión
imposible, pues para esto existen los mercadillos – donde las sorpresas nunca faltan y
sinceramente que allí me siento como Alicia en el País de las Maravillas.
Hoy, como siempre, traigo mis maravillas, que quizá parecerá
que estoy chalada del todo, pero la Navidad la llevo conmigo a todas partes y
la tengo siempre muy presente. Por eso, supongo, que cualquier cosita navideña
que vea capta toda mi atención y entonces imposible de no llevármelo a casa. Y
es exactamente lo que pasó hoy con este platillo de cristal transparente de doble
cara – y por supuesto de doble uso.
Un fabuloso dibujo de Navidad ocupa todo el
fondo del platillo, un dibujo que esta tallado de otro lado y la verdad parece algo interesante, teniendo la posibilidad de utilizarlo como platillo decorativo. Estaré
loquita, pero el platillo es mío, solo hay un pequeño problemilla – queda mucho
hasta poder estrenarlo, verlo hasta arriba lleno de toda clase de dulces, chocolatinas, turrones...
Y aunque me fijo mucho en cosas que estan fuera de temporada, no se me
olvida de que estamos en primavera, cuando a uno le apetece estar rodeado de
naturaleza, escuchar los pajaritos y poner por toda la casa jarrones y macetos
llenos de plantas y flores coloridas. Me gusta todo lo inusual, todo aquello que
embellece nuestra estancia y la hace diferente. Y una de estas piezas puede ser
este jarrón, bautizado como Boca de Pez, alto, de un azul suave y con relieves
marinos. Tiene un atractivo que yo llamo especial, único y bello que le daría
un aire marino a una casa de playa en tonos blancos.
Me encanta, pero a mi hija
aun más, por eso se lo cedo.
Feliz día
KOKOA
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