Hoy como todos los domingos toca otra vez la ruta – la ruta
del mercadillo. Para mi es como la RUTA 66 de USA – muy famosa en todo el mundo
y es uno de mis sueños, pero muy lejos de hacerse realidad. En fin lo más
importante es no perder la esperanza y siempre pensar que la vida da muchas
vueltas.
Pero la verdad mi mercadillo no carece de cositas bonitas,
buenas, interesantes y muy baratas.
…Y aquí esta - un florero de primera. Ideal para una decoración industrial
en la que destacan las piezas de hierro fundido, aportando personalidad, carácter
y como siempre marcando un estilo sin precedentes.
De esta otra imagen me encanta todo. Pero que copas más cucas y el reloj – todo
un clásico de la decoración retro. Y que monada de cajoncitos, no, servirían como
lapiceros – una idea un poco rara, infrecuente, pero bastante atractiva e interesante
para mí.
No cabe duda que la imaginación de uno no tiene limites y si
la sueltas del todo te puede sorprender.
Y es lo que me pasó a mí con esta mini lechera de cobre. Nada más en
verla mi dije - es mía y ala me la llevo, pero ¿para que? Desde hace unos meses
le prometí a mi hijo que le buscaría un lapicero curioso, digamos con una buena
solera. Y ya lo tengo, mejor – imposible.
Un regalo original para su cumpleaños y ¿raro? – pues SI y
la verdad estoy satisfecha al cien por cien.
Hace tiempo que estoy atolondrada con los tarros de cristal
gordo, ya lo sabéis, no, pues aquí tengo otro y creo que es el ultimo de una colección
de tres del mismo diseño.
Pero cada uno tiene sus menesteres – el pequeño: para
guardar la pimienta, el mediano: albergando florecitas y el grande: para los
granos de arroz.
¡QUE ARRUMACOS!
BESITOS
KOKOA
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