Después de a ver
conseguido mi joyerito ahora toca buscar con mucha tranquilidad otra joya, pero
ya una para la cocina. Me gustan mucho las básculas de pesar alimentos.
Esta es una de
ellas; la que yo conocí siendo una niña pequeña y a la que siempre le sobraba
algo de monedillas para comprarse unos cuantos gramos de caramelos baratos.
Esperando, mientras la dependienta me pesaba los caramelos, miraba fijamente el péndulo para ver cuanto
pesaban los caramelos. Por eso cada vez que veo una - me recuerda mis dulces
momentos de mi infancia.
Fuente imágenes: Pinterest
Hoy en día hay
muchas variedades de básculas y la verdad que me gustan casi todas.
Son muy decorativas
y aparte, teniéndola en la cocina, dan una sensación de ser un gran chef, pero
a mí en particular me hará sentir más que esto.
Muchas casas de decoración
las tienen nuevecitas a la venta, pero yo quiero una antigua de verdad, que
tenga sus añitos; llena de polvo y oxido, como estas de las imágenes que habéis visto.
¡A por ella! Cuando
la tenga en seguida os pondré al
corriente.
KOKOA









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