La mañana se
presentaba bastante buena y con temperatura agradable invitándote a dar una
vuelta por lugares desconocidos descubriendo
algún que otro encanto. Y la verdad que yo lo encontré – una hermosura de
restaurante – RECOVECO. Situado en pleno corazón de Algeciras, en un edificio con más de 100 años, RECOVECO deslumbraba
pura belleza industrial.
Su dueño, un
encantador joven, nos enseño con mucho gusto su obra maestra. Si – si digo su
obra en el sentido directo de la palabra por que aparte de ser empresario él
mismo diseño y monto el restaurante, sin ser ningún decorador profesional. Parecía
todo sacado de una revista, todo estaba en su sitio, no sobraba nada y tampoco faltaba
algo.
Lo primero lo que
me llamo la atención, nada más al entrar, fui el suelo – un auténtico suelo hidráulico,
viejo de verdad, que denotaba la solera del paso del tiempo. A pesar del
desgaste que presentaba, el dueño (hombre sabio), decide conservarlo. Y digo decisión
sabia, por que en día de hoy es casi imposible de encontrar algo semejante. La
verdad que al quitarlo le hubiese quitado toda la personalidad y encanto
centenario que conserva las baldosas. Pero la cosa no termina con el suelo.
El restaurante esta
formado por cuatro compartimientos, más la oficina – también como una mini
bodeguita y la cocina.
En cualquier rincón de este local se podía ver
y respirar auténtico aire industrial.
Depósitos de cerveza
pegados al techo, vigas y cables al descubierto, columnas de ladrillo visto,
una barra de metal con tapa de madera gorda reciclada, mesas y sillas de hierro
altas de líneas rectas, algunas imitando el suelo y como no unas bellísimas lámparas
grandes – el estilo industrial en todo su esplendor.
No falta tampoco el
magnifico sofá Chester – un buen protagonista del mismo estilo.
El mobiliario se escogió
con mucho gusto y finura – no se sigue el mismo patrón, sino se compone de diferentes
conjuntos. Y precisamente esto le hace más atractivo, al no seguir la creación
de la unidad.
Lo mismo pasa con
la iluminación. Cada rincón disfruta de una lámpara en concreto, que le hace único
produciéndote una cierta confusión a la
hora de escoger. Y tampoco me podía olvidar de la paleta de colores la que
tenia una armoniosa combinación de gris, blanco y madera - colores muy propios
de este estilo, rompiendo la frialdad del ambiente con unos cuantos puntitos de color como las sillas.Como veis todo esta cuidado hasta el ultimo detalle.
Simplemente impresionante.
KOKOA